Resistencia a la compresión
El Hormigón Polímero aplicado a los sistemas prefabricados, llega a soportar hasta 1.000 kp/cm2 frente a los 257 kp/cm2 que soporta el hormigón tradicional antes de romperse o agrietarse.
Evacuación de fluidos
Este material, gracias a su superficie totalmente lisa tipo espejo, facilita el rápido desalojo de los fluidos. Ofreciendo además un índice de absorción de agua prácticamente nulo frente al 5%-10% del hormigón tradicional.
Resistencia a los productos químicos
Está demostrado que el Hormigón Polímero es uno de los materiales más resistentes a cualquier tipo de producto químico. Y es que sus componentes no reaccionan ante el contacto, evitando la disgregación o deformación del producto.
Resistencia a la helada
Este material, al contrario que los tradicionales, no se ve afectado por los ciclos de hielo-deshielo evitando la aparición de fisuras o grietas y manteniendo intactas todas las propiedades físicas.
Desgaste por abrasión
El Hormigón Polímero, al ser un material compuesto, garantiza la perfecta conservación de las superficies sin percepción de desgaste alguno por el uso o el paso del tiempo.
Resistencia al choque
Las propiedades de este material, unidas a su óptimo diseño del prefabricado, consiguen soportar y absorber la fuerza del choque, garantizando una gran resistencia frente a impactos.
