La industrialización está dando un giro hacia el futuro y nuestro compromiso como empresa es claro. Intentamos ser cada vez más flexibles a las necesidades de nuestros clientes, ofreciendo soluciones personalizadas como resultado de una estrecha colaboración entre el arquitecto y nuestro departamento técnico. Es el caso concreto que describimos en estas líneas donde la colaboración comienza con el propio nacimiento de la idea, y finaliza con el suministro de las piezas diseñadas ex profeso. La Obra Se trata de la reforma interior de la Iglesia San Antonio de Padua en Gijón. El arquitecto autor del proyecto, Marcelino Galán Feito, necesitaba desarrollar unas piezas que cubrieran los arcos que soportan el cuerpo central de la iglesia y poder revestir los contrafuertes en un material prefabricado y ligero. La ligereza del hormigón polímero ULMA junto con el especial sistema de colocación diseñado para esta obra, le ofrecían las garantías que necesitaba para llevar a cabo la rehabilitación. Estos arcos se han destacado en negro sobre la bóveda blanca de 16 m de altura consiguiendo un efecto de modernidad y distinción en interior del oratorio. Según afirma el arquitecto, Marcelino Galán Feito, “ULMA demostró su capacidad para salir de la estandarización y resolver las necesidades que surgen a la hora de desarrollar los proyectos singulares, y en ese sentido estamos muy satisfechos con la colaboración del Departamento Técnico.” Otro de sus comentarios ha sido ”he trabajado muy a gusto con ULMA, los arquitectos echamos de menos que las industrias dediquen más tiempo a solucionar los problemas que se nos plantean” La moldeabilidad del material permitía crear las formas que necesitaba este singular proyecto simplificando el despiece y restando complejidad al desarrollo de la obra. Así, el revestimiento se llevó a cabo únicamente con tres tipos de piezas: una para los laterales, otra para las tapas del arco y una tercera para el intradós y la dovela. La Iglesia, inaugurada recientemente, ha sufrido un proceso de reforma integral de 2 años de duración. El objetivo era abrir el espacio a una utilización pública, por lo que además de la renovación de la construcción se procedió al aislamiento acústico de la iglesia y se instaló un nuevo sistema de calefacción y megafonía. Todo ello, utilizando nuevas tecnologías y materiales con fines prácticos y estéticos que son dos de los criterios fundamentales que guía a los arquitectos Marcelino Galán y Daniel Menéndez Blanco. FICHA TÉCNICA PROYECTO: Adecuación, Reparación y Reforma de la iglesia de San Antonio de Padua. SITUACIÓN: c/ Uría, 47. Gijón. PROMOTOR: Orden de los Hermanos Menores Capuchinos de la provincia de Castilla.). SUPERFICIE DE INTERVENCIÓN: 714 m² en interior. ARQUITECTO: Marcelino Galán Feito. ARQUITECTOS COLABORADORES: Daniel Menéndez Blanco. César de Francisco Garrote. J. Antonio Gordillo Jiménez de la Plata.
